La crisis inmobiliaria en España: expectativas

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España ha sido el país más afectado por la crisis inmobiliaria mundial. Nuestros bancos fueron los que más hipotecas concedieron durante décadas, por lo que el colapso de este mercado supuso un elemento de gran inestabilidad.

Desde mediados de los años 80 el mercado inmobiliario español sufrió una expansión evidente que se extendió por todo el país. El ladrillo se convirtió en el motor de la economía nacional y la burbuja de precios de inmuebles se fue hinchando sin llegar a tocar techo durante décadas.

Durante el otoño del año 2006 se produce un punto de inflexión y por primera vez comienza a bajar el precio de venta de los bienes inmuebles. La crisis del otro lado del océano y el aumento del Euribor provocaron una disminución de crédito por parte de los bancos, por lo que muchos particulares y negocios se vieron obligados a vender pasivos para hacer frente a sus pagos.

La crisis de crédito influyó de manera decisiva, de hecho a día de hoy seguimos sufriendo la contracción de crédito y son muchas las empresas y familias que tienen restringido su acceso a crédito.

Algunas de las consecuencias más desagradables de la crisis inmobiliaria han sido la quiebra de bancos y la proliferación de desahucios.

Han sido muchas las leyes promulgadas desde organismos públicos locales, autonómicos y locales para tratar de amortiguar las consecuencias de la crisis inmobiliaria. Desde las instituciones se trata de que la ley proteja tanto a entidades financieras como a particulares, pero durante estos años hemos visto todo tipo de situaciones.

Parece que en los últimos tiempos el mercado se ha estabilizado. Tras años de parón la industria de la construcción vuelve a recuperarse, a pesar de que en España existen miles de inmuebles vacíos pendientes de que bancos y familias los recuperen para el mercado.

El sistema crediticio sigue sin llegar a todos los sectores de la sociedad, por lo que gran parte del mercado sigue parado. Se prevé que las instituciones, tanto desde Bruselas como desde Madrid, desarrollen las medidas pertinentes para favorecer el flujo de crédito.

Tras estos años la sociedad debe haber aprendido varias lecciones, la principal es que es muy arriesgado fiar toda tu economía a un solo sector estratégico, teniendo en cuenta que las crisis son cíclicas y llegan a todos los rincones de la economía. Por otra parte, el crédito debe llegar a todos los sectores de la sociedad pero tanto entidades como pagadores deben actuar de manera responsable y segura.

Estas son nuestras perspectivas acerca del sector inmobiliario español, si tienes alguna sugerencia puedes dejarnos un comentario en nuestro blog.

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